200
Aunque los vientos del hoy quieran manchar la memoria de esos patriotas quiteños, ecuatorianos, que iniciaron un proceso valiente y que nos convirtió en lo que hoy somos, levantemos copas, vasos o cuencos, hinchemos el pecho con orgullo y amor profundos, abracemos a nuestro compatriota más cercano, y gritemos que “¡Viva el Ecuador!”
Porque estamos de fiesta y celebramos los primeros doscientos años de esta nación pequeña y valiente que continúa buscando su espacio en el mundo, que trae a la vida personas trabajadoras y honestas, que es una acuarela de hermosos paisajes, que es nuestra y es amada.
Feliz día, patria linda, y cientos más por venir.



















