Nota
Mira sobre mi hombro y dime que ves,
limpia la sangre del teclado,
cuenta los días marcados en el monitor,
huele la pólvora de mis manos
y dime que no estoy despierto.
Limpia con el pañuelo
el semen seco que quedó bajo mis labios.
Desvísteme y vuélveme a vestir
al tiempo de que cortas un poco de piel.
Despierta a mis vecinos e invítalos a bailar
porque el lunático dejó de actuar.
Miénteme y arúllame en tus brazos
mientras se llevan el cuerpo al hospital.
Saca la gelatina de la pecera y ponla bajo mi lengua.
Dime que todo va a estar bien y despídete.
Pero sobre todo, no me olvides.
Original del 11 de noviembre de 2000
Clasificado bajo rescatados