WR276

por Ernesto W. Monserratte.

Lo malo de ser adulador

A mi manera de ver, el ser un adulador no trae muchas cosas buenas cuando se pasa de cumplidos sinceros a repetidos actos de lisonja.

La adulación crea un ambiente de hipocresía, de servidumbre mental y de sometimiento rastrero. Hace que el adulado a la larga se aleje de la realidad y se edifique una falsa confianza. Puede que el adulador obtenga inmerecidamente lo que busca pero se degrada irremediablemente ante el otro.

Recientemente tuvimos un caso muy penoso en que se comprometió el nombre de esta pequeña pero orgullosa nación. Hace un par de días, nuestro embajador en Colombia dió otro ejemplo de lo bien que queremos hacer sentir a nuestros anfitriones. Según este valioso diplomático enviado por el PSP somos un colombia chiquita.

¿Dónde quedó el orgullo por la Patria?


Clasificado bajo Política

1 Comments

  1. No sé, quizás lo dijo a modo de broma cruel, debido a los últimos atentados con tinte político contra Iza y el tipo aquel de telesistema, etc ahora Ecuador parece una Colombia chiquita… estoy siendo sarcástico, no estoy justificando al embajador despistado por si-acaso.

Deja tu comentario