Puertas
Es difícil mantener las puertas cerradas durante tanto tiempo, conocer a alguien a la que ves como el primer naipe de una baraja, sabiendo que deajo de ella hay cincuenta y un versiones distintas de sí misma. Algunas de ellas quisieras mantenerlas tapadas y perder la partida prefiriendo no verlas. Es difícil mantenerlas ocultas, cerradas al conocimiento.
Pero uno, con apego a la autodestrucción, busca llaves y arriesga lo ganado descubriendo naipes. Y lo que se encuentra detrás de esos secretos asusta y duele mucho más que la incertidumbre de de creer que existen hechos peores. Duelen pero no son incurables.
Los riesgos de ser feliz.
Clasificado bajo el roto