El niño dando explicaciones luego de comerse las galletas
Las cuencas vacías,
las manos embarradas de jengibre,
las venas de la frente desbordándose,
sin saber que ocurre hasta dos días después
está llorando un niño en su rincón.
¿Pero qué puede hacer si no reacciona?
Lo único que se le ocurre es decirse
No hay maldad, sólo ignorancia,
no soy yo el que te hiere,
no son mis palabras los puñales.
Soy yo porque estoy loco.
No son disculpas, sólo me describo.
¡Mírame y acepta!
Que aunque corra de ti golpeando las paredes
es parte de mi enferma inmadurez.
Dame tiempo que aún soy pequeño.
Escrito el 7 de abril de 1998
Clasificado bajo rescatados
por lo menos yo no tengo nada q temer porque TAN SOLO DE GALLETAS DE ARROZ ESTOY VIVIENDO AHORA, NO AVECHUCHO EL ROTO?