Juguemos en el bosque
Es rídículo seguir con este jueguito de niños en que los medios de comunicación interpretan el papel de esos infantes que en ronda preguntaban a otro más apartado de ellos eso de qué está haciendo el lobo.
El conejo, queriendo ser lobo, mantiene entre apuros y apretujones a quienes le dan espacio en sus tiempos al aire a su cara de inocencia y a la de sus cínicos apóstoles. Hemos tenido que aguantar estas apariciones desde que la boca se le abrió liberada del candado brasileño, hemos soportado su voz chiclosa y limitada como anuncios de película de terror mala de que cada vez está más cerca. ¿A quién le importa si entra o no al país? Tenemos un sistema judicial confiable, un congreso responsable y un ejecutivo decidido que no dejarán que los crímenes cometidos por este sinvergüenza y sus secuaces queden impun… Mejor no sigo con eso.
Por el momento queda sólo decirle a los medios de comunicación masivos: No le den espacio a las inútiles palabras de Lucio Gutierrez.
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Totalmente de acuerdo contigo Wr276. Y si, por último hay que referirse a él, que sea mostrándolo como lo que es: un corrupto mentiroso más.
Saludos.