WR276

por Ernesto W. Monserratte.

La divertida blogosfera ecuatoriana

Iba a empezar esta nota más como una crítica a la falta de dirección que tiene la blogosfera ecuatoriana y de la cual muchos somos responsables. Pero sería ponerme del lado de lo que siempre me he opuesto: Poner límites a la libertad de pensamiento. Mientras escribía un parrafito que parecía salir de la boca de una abuelita cautelosa, me dí cuenta de mi error y decidí dejar esto a otro nivel.

Simplemente diré que me divierte la novelita que se empezó a desarrollar esta semana y que sigo a diario debido a la atención que uno de los personajes le está dando y del cual soy subscriptor, que por cualquier otra cosa.

No diré que comparto todas las ideas expresadas en Batiduende y el Ataque del pezón ninja eléctrico, pero muchas de ellas me entretienen. No hay que negar que aunque puedan tener fallas de forma, el fondo es bastante interesante. Ahora, sobre los escritos que tocaban a otros autores de bitácoras y el contenido de estas, pues me llegaron a parecer normales en el sentido de que tenían que darse. Nunca todos van a estar de acuerdo con lo que pensamos, y siempre existirá alguien que se de a la labor de disentir con nosotros. Desde una u otra esquina siempre estará el que discrepe lo que pensamos o simplemente rebata lo que hacemos. La humanidad siempre ha sido así y no va a cambiar.

Y si bien aquellos posts se pasaban de lo que la mayoría puede tolerar, nunca creí que podría ofenderme realmente las opinión negativa de alguien que no me conoce ni me quiere. Nunca he sido blanco de la crítica de Batiduende ni de Tijerón y la verdad esto me extraña. Revisando los archivos de esta bitácora, me he topado con cosas ridículas. ¿Por qué? Pues porque en la época que se publicaron parecieron ser muy ciertas para mí, pero ahí se quedaron. Para nadie tendrían sentido más que para mí, nadie las valoraría tanto como yo, el tiempo era tan adecuado como las cosas dichas. Si alguien pasaba por ahí y las leía, tenía el derecho a mandarme a la mierda porque mis palabras no le decían nada, y a mí poco me hubieran molestado sus críticas pues no conocía lo que yo sentía en el momento en que algo se hizo público. Obviamente, si dejamos que el ego se nos hinche debido a algo tan efímero como un weblog nos va a doler cuando alguien salga por ahí diciéndonos lo patético que a él le parecemos. Así es esto de los weblogs personales, y para todo lo que traen debemos estar preparados.

Y ojo, esta nota no busca defender a Tijerón pues el lo puede hacer solo, sólamente sentí que debía publicarla y ya está. A seguir divirtiéndonos.


Clasificado bajo Bitácoras

4 Comments

  1. Pues me parece demasiado darle UN POST de tu blog a una cuestion como esa. Yo comenté hace un par de dias en el sitio de Tijerarota, pero nada mas.

    De mi parte:

    Zzzzzzzzzzzzzzz….Zzzzzzzzzzzzzzzzzz…
    ZZZZZZZZZz…zzzz..zz.

  2. Como dije, sentí que debía de ser publicada. Nada más. Siguiendo el espíritu de esta nota, pues recepto tu opinión y la hago un rollito ;)

  3. Zzzzzzzzzzz… ZZZZzzzz… zzz…

  4. jaja…

    “pues recepto tu opinión y la hago un rollito”

    Lo único que puedo decir es que no pasa mucho tiempo después de hacer un post, y digo que chu… estaba pensando, pero esto me apasiona y llegan minutos en que todo lo que estoy escribiendo tiene total sentido.

    De nuestros errores aprendemos.

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