Duty free
- Algo que declarar.
- No.
Sentía que la sangre empezaba a mojar mi pantalón. No estaba seguro si el negro de mi abrigo disimularía el dedo que apretaba con nerviosisme dentro de mi bolsillo.
Detrás del oficial de aduanas había un policía con cara de poco dormir mirándome. Sentía que se sus ojos escrutaban mi secretos, como si supieran donde encontrarlos.
- Bienvenido, siga por favor.
- Gracias.
Me dirijí a la cafetería y pedí un tinto. Sin azúcar me lo iba terminando. Si tan sólo hubiera dicho buenos días…
Clasificado bajo creo que estoy loco