Versión 3.0 en betas
O bien:
Viajaba en una línea del metro de Buenos Aires cuando me golpeó como un ataque cerebral. El mundo vive apresurado y por más de que los sueños sigan siendo iguales de frescos, nadie se detiene a preguntar por qué no dejas de mirar el sticker de no fumar todo manchado y algo despegado. Espera, la velocidad se detiene un poco. Olvídalo, la puerta se abre y la gente empieza a salir en la estación
Sino:
Caen los minutos en una perversa maniobra dominó. Nada los detiene, son una avalancha haciéndome correr a expensas de dejarme partes de piel en los rosales. Es inevitable que me atrapen, o me trituran en el siguiente paso o me obligan a saltar al precipicio que veo delante de mí. Ojalá y aún tenga mis alas.
Clasificado bajo Maldito autor
He descubierto que el letrero sólo sirve para provocarte; mis rosales se encuentran aterciopelados; pero mis alas, nunca las pierdo, si no, quien se va a dignar en sacarme de aquí?