Mi hemisferio
Nota de reemplazo para The Prestige.
La torpeza y la falta de valor de estos días son consecuencia de mi hemisferio, porque a alguien hay que culpar; no tengo el valor de cargar con mis destiempos.
Y este hemisferio limitado poco me ha servido. Me ha herido, me ha hecho amar mal, equivocarme y caerme una y otra vez. Se ha roto, me ha dejado rasmillones, y últimamente le dió por dormirse y asfixiarme.
Infeliz, oscuro, casi maldito que me impide ser zurdo, me retiene al querer saltar a los caballos, se excede en sus cortocircuitos, se escapa de mi cabeza cuando el tiempo no sopla a su favor y me aprieta la entrepierna por una costumbre impuesta por él. Atrapa mis miedos, la timidez y eso que me impide verte, la mala fortuna.
Muchas veces tan sólo quiero morder el acero del cañon, apuntar hacia la derecha y presionar del gatillo. Acabar con este hemisferio mal concebido se está volviendo obsesivamente incontrolable.
Clasificado bajo el roto
En eso tienes razón, a alguien hay que culpar de los destiempos.
El hemisferio, en este caso carga con toda la responsabilidad, y no por ello habría que halar el gatillo. Lo que está mal siempre puede estar peor, quizá un grito, a lo mejor si, el disparo ayuda. Obsesivo, maldito, a la izquierda, por si acaso el azar.