Untitled
Con los pies aún con restos de esta viscosidad marrón, continúo boteando la pequeña y azul pelota de caucho. Ya la pintura me deja ver parte del cemento de los bloques de esta habitación púrpura; ya los bloques empiezan a pulverizar en pequeños trozos que caen quejumbrosamente; ya el sol va cayendo dentro de forma perpendicular.
El boteo no termina, y seguirá incansable hasta ver el marco de tu ventana. Poing, poing, poing.
Clasificado bajo Días blancos, El Roto
Atari 2600 y un par de paddles, cuando las cosas eran mas simples. Beautiful !.