WR276

por Ernesto W. Monserratte.

Puertas

Desde la media abierta puerta que llevaba a la escalera de emergencia, esperaba pacientemente a través de las horas. Los ojos ya se iban cerrando del cansancio cuando escuchó pisadas arrastrándose en la alfombra. No podía ser nadie más que la persona que esperaba.

Un llavero campaneando antes de encontrarse con la cerradura y luego con la otra. Un leve rugido que mostraba el interior del departamento. La puerta de emergencia se abre con violencia para dejar pasar a una estampida descontrolada que empuja a quien recién entraba en escena. Ambos caen dentro del pasillo de entrada, y entre patadas y forcejeos la segunda puerta se cierra de golpe. Dentro, cinco golpes como tajos en una sandía. Luego una torpe escapada.

Al llegar a casa, en el espejo antes de la sala de estar, la misma persona embadurnada en sangre le pregunta:

¿Entonces?
Está hecho.


Clasificado bajo Mini-cuentos

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