Qué tan cerca
Tanto que puedes ver el tejado desde tu ventana.
Tanto que puedes estirar la mano y decir que sí.
Tan cerca que no te animas a tocar.
Clasificado bajo El encumbrado mundo de mi cabeza
Tanto que puedes ver el tejado desde tu ventana.
Tanto que puedes estirar la mano y decir que sí.
Tan cerca que no te animas a tocar.
Tan cerca que los sentidos se agudizan, y la respiración se agita. Tan cerca que es imposible dar vuelta atrás. Ya no hay salida.
Tan cerca, que solo te separan unos milímetros de su piel. Tan cerca que tienes su olor incrustrándose en tu recuerdo. Tan cerca que no puedes tocarla, aunque quieras y ella te lo pida