Sigo aquí
Aunque no lo parezca, aunque no se sienta siquiera la presencia de la persona que le da contenido a este espacio, sigo aquí respirando y ocupando cierto espacio en algún tiempo. Innecesario, inútil, absurdo y solo, pero aún aquí.
Pasan los días y se siente como poco a poco bolsas de arena son colocadas sobre mi espalda. Se vienen las noches lentas trayendo historias tediosas con moralejas de niños escondidos en armarios. Vienen sobre mí y me empiezan a atar con sus cabellos rojos y negros a mi cama.
La mente es débil y empieza a no esperar nada.
Clasificado bajo El Roto, Micro-blogging, WR276
tu sigues, ¿y los que ya no estamos?